Colourful autumn Harvest time The midnight sun Departure of the ice Crusted snow Frosty winter Christmas darkness Black snow   espanja.gif

 

Ocho estaciones

Los antiguos lapones y samis no se conformaban con cuatro estaciones, sino que dividían el año en ocho ciclos: otoño-invierno, invierno, invierno-primavera, primavera, primavera-verano, verano, verano-otoño y otoño. Las cuatro estaciones principales se completaban con cuatro estaciones intermedias. Las cálidas noches de luna de agosto pertenecen al verano, pero ya algo en agosto revela la luz diáfana, cortante y melancólica del otoño. Basta alguna noche fría, helada, y el verano-otoño deja paso al otoño. Cuando las hojas se esparcen por el suelo y la playa de los lagos se cubre de neblina y un hielo temprano, ya es pleno otoño, pero aún no otoño-invierno.

El año comienza con el invierno helado. Las fiestas de año nuevo ya han pasado, está oscuro, hace frío, el silencio es intenso, hasta que en marzo o abril, justo después de Pascua, llega la hora de la primavera de nieve firme. La luz aumenta sensiblemente, aunque las noches son aún oscuras y frías. Pero la luz hace que la naturaleza empiece a desperezarse, y, cuando la primavera funde el hielo, aún hay nieve en la tierra, pero también claros en los que aparecen las primeras plantas, y donde crían los renos.  Las primeras plecópteras se deslizan sobre la nieve de las playas.

Cuando el sol deja de ponerse, comienza el verano, de color verde claro, el tiempo del sol de medianoche. La naturaleza en su conjunto vive en un éxtasis de 24 horas sin pausa.  Pero la cosecha empieza ya cuando florecen las adelfillas, y los días se acortan. A continuación, los colores se vuelven pardos y recuerdan que toda la naturaleza se va a esconder de nuevo bajo el hielo y la nieve. Después cae la primera nevada, que ya no se fundirá hasta los primeros días templados. Las heladas que siguen a este tiempo oscuro de nieve cubren el suelo.

La última parte del año, la del solsticio de invierno, con su larga y constante penumbra, cierra el ciclo. El tiempo de penumbra de la época del solsticio termina en el momento álgido del año, la Navidad, fiesta de un nuevo nacimiento, de la luz y de dejar atrás lo viejo.

Había una buena razón para dividir el año en ocho estaciones. Para saber qué había que hacer, se miraba el clima y las predicciones del tiempo. El estilo de vida nórdico dio lugar al carácter, a la mentalidad nórdica, que imita la vida propia de la naturaleza. La naturaleza se encuentra en un estado de cambio permanente, en la estación correspondiente, pero ya de camino hacia la siguiente. Del mismo modo, las personas están todo el tiempo en estado de tránsito, siempre en marcha hacia algún sitio. Orientándose al mañana.

La estructura de la sociedad y las instituciones van cambiando, pero la mentalidad moldeada por la naturaleza se conserva casi sin alteraciones, tanto en hombres como en mujeres. Como también se conservan las ocho estaciones del año. Seguirán programando nuestras actividades, nuestro tiempo, nuestros sentimientos y nuestras ideas de muchas maneras: todo el tiempo. Las ocho estaciones del año marcan también el ritmo de este sitio web. Las ilustraciones y los colores de sus páginas cambian junto con las estaciones.